domingo, septiembre 13

Lapida




Un hombre caminaba por el cementerio y al pasar por frente a una lápida sintió curiosidad por la inscripción que tenía:

"Aquí yace Vicente, que vivió cien años y murió a los veinte"

Este hombre, sin entender muy bien qué es lo que aquella frase quería decir, miró a ver si veía a alguien que se lo pudiera explicar. Un rato después se encontró con uno de los operarios del cementerio que recorría el lugar con un cincel y un pequeño martillo. Se acercó hacia él para preguntarle sobre ese curioso epitafio:

- Buen día, caballero, tengo curiosidad por lo que dice esa lápida, ¿podría explicarme su significado, quién la escribió y a quien hace referencia?

- Sí, por supuesto, lo escribí yo pues me encargo de tallar los epitafios a pedido. Ese en particular hace referencia a un chico joven, de unos veinte años, que un día ganó una fortuna cuando salió su número en la lotería y su vida se desenfrenó: Comenzó a salir con todo tipo de mujeres de la noche, su vida se fue volcando hacia todos los placeres, incluso a los prohibidos, cochazos, barcos donde practicaba sexo sin medida, viajes exóticos, noches sin fin, comilonas, bebida. Finalmente llegó a las drogas y a los veintitantos, murió quemado por la intensidad con que vivía su vida, pero, vivió más que muchos en 100 años, por eso le escribí aquello.

- ¡Qué interesante!, Muy justo el epitafio... ¿quién podría escribir algo así de original en mi lápida cuando fallezca?
- Yo mismo, pero primero he de hacerle algunas preguntas.
- Muy bien, empiece.
- ¿Trabaja?
- Si, entro a la 7 de la mañana y no paro en todo el día, hasta que me acuesto a las 0:00 más o menos, aunque sin dejar de pensar en el negocio.
- ¿Bebe?
- No, no me gusta el alcohol.
- ¿Sale con alguna chica?
- No mi trabajo es muy importante y absorbe todo mi tiempo.
- ¿Viaja, tiene aficiones, se da algún tipo de gusto?
- No, no me van esas cosas.
- ¿Cuál es su nombre?
- Emeterio.
- ¡Muy bien!, ¡ya tengo su inscripción!
- ¿Cuál es?

“AQUÍ YACE EMETERIO:
DE LA CONCHA DE SU MADRE
DIRECTO AL CEMENTERIO”